Crisis de suministro: NVIDIA pausaría la producción de las RTX 5060 por el auge de la IA
Prioridad absoluta a la IA: El mercado gaming en jaque
El panorama para los entusiastas del hardware y los jugadores de PC podría complicarse seriamente en los próximos meses. Según filtraciones recientes, NVIDIA habría decidido priorizar su capacidad de producción de silicio hacia el sector de la Inteligencia Artificial, donde la demanda es masiva y los márgenes de beneficio mucho mayores. Esta decisión estratégica tendría un impacto directo en la disponibilidad de la serie Blackwell (la arquitectura de las nuevas RTX 50).
Los reportes sugieren que la producción de la RTX 5060 podría quedar prácticamente paralizada durante los próximos seis meses. Las fuentes indican que la compañía ha "sobrevendido" sus soluciones para centros de datos y necesita desviar casi todos sus recursos de fabricación para cumplir con esos pedidos, dejando al mercado de consumo en un segundo plano.
Efecto en stock: De la gama media a las consolas
Esta situación no solo afectaría a las tarjetas de gama alta. Aunque inicialmente se rumores que solo los modelos con más capacidad de memoria sufrirían recortes, las nuevas informaciones apuntan a que incluso las variantes de 8 GB de VRAM (la memoria de video necesaria para cargar texturas y datos gráficos) de la RTX 5060 y RTX 5070 llegarán a las tiendas a cuentagotas.
Curiosamente, la RTX 5050 podría ser la menos afectada. Esto se debe a que utiliza memoria GDDR6, un estándar más antiguo y menos demandado por la industria de la IA que el nuevo GDDR7, lo que permitiría mantener un flujo de fabricación algo más estable para la gama de entrada.
Precios al alza y fechas clave
Para aquellos que esperaban una renovación de componentes a corto plazo, las noticias no son alentadoras en cuanto al bolsillo. El incremento en el costo de los materiales y la baja disponibilidad de componentes críticos podrían derivar en un aumento de precio cercano al 30% en toda la familia de productos RTX 50.
Si las previsiones se cumplen, los usuarios no verán un alivio real en el suministro hasta el cuarto trimestre de 2026. Además, este fenómeno de escasez de componentes y memoria no solo afecta a los componentes de PC; se especula que incluso el desarrollo y lanzamiento de la próxima generación de consolas podría verse ralentizado hasta que el mercado global recupere cierta estabilidad.