NVIDIA se planta frente a Intel y AMD: sus CPUs Vera ya son una realidad

31/01/2026 16:57 | 217 visitas
NVIDIA se planta frente a Intel y AMD: sus CPUs Vera ya son una realidad

NVIDIA ya no solo es GPUs: sus CPUs Vera quieren comerse el mercado de Intel y AMD

Sí, has leído bien. NVIDIA acaba de declarar la guerra abierta a Intel y AMD en el terreno que mejor dominan: los procesadores para servidores. Jensen Huang, el carismático CEO de la compañía, lo ha soltado sin filtros en una entrevista con Bloomberg: "Por primera vez, vamos a ofrecer CPUs Vera como producto independiente. Es una CPU revolucionaria...". Y cuando Jensen dice "revolucionaria", no exagera.

Pero ojo, esto no es un simple "vamos a probar suerte". NVIDIA lleva años preparando este movimiento. Vera no es un experimento: es un monstruo de 88 núcleos Armv9.2 personalizados (bautizados como "Olympus") que promete cambiar las reglas del juego en centros de datos. Y lo mejor/pior para la competencia: ya tiene clientes interesados, aunque Huang no ha querido soltar nombres (aún).

88 núcleos, 176 hilos y un rendimiento que asusta

Vamos a lo que importa: especificaciones que dan vértigo.

  • 88 núcleos Armv9.2 "Olympus": Sí, has leído bien. Ochenta y ocho. Cada uno con Spatial Multithreading, una tecnología que permite partir los recursos físicos para manejar 176 hilos simultáneos sin ahogarse.
  • FP8 nativo en la CPU: Tradicionalmente, los cálculos en FP8 (formato de coma flotante ultra-optimizado para IA) se hacían en GPUs. Vera los ejecuta directamente en el procesador, con un rendimiento hasta 6 veces superior gracias a su implementación de SVE2 (16x128-bit).
  • 1.2 TB/s de ancho de banda de memoria: Para que te hagas una idea, un AMD EPYC Milan (2021) rondaba los 204 GB/s. Vera multiplica eso por seis. Y soporta hasta 1.5 TB de memoria LPDDR5X (aunque aquí hay dudas: ¿solo SOCAMM o habrá opción para DDR5 RDIMMs?).
  • Adiós a los chiplets (y a sus latencias): Vera usa un diseño monolítico con una fabric de coherencia de segunda generación que ofrece 3.4 TB/s de ancho de banda bisección. Traducción: todos los núcleos se comunican entre sí sin cuellos de botella.
  • NVLink 2.0 para GPUs Rubin: Si pensabas que esto era solo para CPUs, te equivocas. Vera incluye 1.8 TB/s de ancho de banda coherente para conectarse con las futuras GPUs "Rubin" de NVIDIA. Imagina un servidor donde CPU y GPU hablan entre sí como si fueran un solo chip.

Y aquí viene lo más jugoso: NVIDIA no depende de x86. Mientras Intel y AMD siguen atados a esa arquitectura, Vera usa Armv9.2, lo que le da ventajas en eficiencia y escalabilidad. Eso sí, también le obliga a convencer a un mercado acostumbrado a x86. ¿Lo logrará? Con el peso de NVIDIA en IA y HPC, apostaría que sí.

¿Por qué ahora? La estrategia (maestra) de NVIDIA

NVIDIA no se lanza a esto por capricho. Hay tres razones de peso:

  1. El mercado de GPUs para IA está saturado: Todo el mundo quiere una H100 o una B200, pero los cuellos de botella a veces están en la CPU. Vera permite a NVIDIA vender soluciones completas (CPU + GPU) sin depender de Intel o AMD.
  2. Arm está en auge en servidores: AWS (Graviton), Ampere (Altra) y hasta Microsoft (con sus propios diseños) han demostrado que Arm puede competir en rendimiento y eficiencia. NVIDIA no quiere quedarse fuera de esta ola.
  3. El "efecto Coreweave": Esta empresa de cloud computing (especializada en IA) es un cliente clave de NVIDIA. Huang mencionó que "Coreweave tendrá que moverse rápido si quiere ser el primero en implementar Vera". Esto sugiere que ya hay acuerdos sobre la mesa.

Y luego está el factor ecosistema. NVIDIA no es nueva en el mundo de los servidores: su software (CUDA, cuDNN, etc.) ya domina en IA. Ahora, con Vera, puede ofrecer hardware + software bajo un mismo paraguas. Para un cliente empresarial, eso es un dream come true (y un dolor de cabeza para AMD e Intel).

¿En qué te afecta esto?

Si eres un usuario normal, probablemente nada a corto plazo. Vera no está pensada para tu PC gaming ni para tu portátil. Pero si trabajas en alguno de estos campos, prepárate:

  • Cloud computing y IA: Si usas servicios como AWS, Azure o Google Cloud, es probable que en 1-2 años veas instancias con CPUs Vera. Esto podría traducirse en precios más bajos (por la competencia) o mejor rendimiento en cargas de trabajo de IA.
  • Centros de datos y HPC: Si tu empresa gestiona servidores, Vera podría ser una alternativa más eficiente que los Xeon o EPYC actuales, especialmente en tareas de machine learning o simulación.
  • Desarrolladores: Si programas para IA o HPC, pronto tendrás que aprender a optimizar código para Arm + CUDA. NVIDIA ya está trabajando en herramientas para facilitar esto.
  • Gamers (a largo plazo): No, no verás un Ryzen o Core con arquitectura Vera. Pero si NVIDIA triunfa en servidores, podría presionar a Intel y AMD para bajar precios en sus CPUs de consumo. Nunca se sabe.

Y hay un efecto colateral interesante: AMD e Intel van a sudar. AMD lleva años dominando en servidores con EPYC, e Intel está intentando recuperarse con Sapphire Rapids y Granite Rapids. Que NVIDIA entre en el juego con una CPU tan bestia obligará a ambos a innovar más rápido. Al final, nosotros, los usuarios, saldremos ganando.

El elefante en la habitación: ¿SOCAMM o DDR5?

Aquí hay un detalle que Huang no aclaró y que podría ser clave: ¿Vera solo soportará memoria SOCAMM LPDDR5X, o habrá opción para DDR5 RDIMMs?

La memoria SOCAMM (el estándar que promueve NVIDIA junto a otros fabricantes) es más compacta y eficiente, pero también más cara y menos extendida que DDR5. Si Vera se limita a SOCAMM, podría ser un frenazo para su adopción masiva. Si, por el contrario, ofrece compatibilidad con DDR5, la batalla contra AMD e Intel será mucho más igualada.

Mi apuesta personal: NVIDIA lanzará ambas opciones. SOCAMM para clientes que prioricen densidad (como centros de datos hiperescalables) y DDR5 para los que busquen compatibilidad con infraestructuras existentes. Pero habrá que esperar a los anuncios oficiales.

Conclusión: NVIDIA no solo quiere ganar, quiere dominar

Con Vera, NVIDIA deja claro que no se conforma con ser el rey de las GPUs. Quiere ser el proveedor completo para IA, HPC y cloud computing. Y tiene las armas para lograrlo:

  • Una CPU con especificaciones de otro planeta.
  • Un ecosistema de software ya maduro (CUDA, cuDNN, etc.).
  • Relaciones sólidas con los grandes jugadores del cloud (AWS, Coreweave, etc.).
  • Una arquitectura Arm que, aunque menos extendida que x86, está ganando terreno rápido.

¿Logrará destronar a AMD e Intel? Es pronto para decirlo, pero una cosa es segura: la guerra de los servidores acaba de ponerse mucho más interesante. Y como siempre, la competencia extrema suele terminar beneficiando al usuario final.

Now, la pregunta del millón: ¿Te fiarías de una CPU de NVIDIA para tu próximo servidor? Déjamelo en los comentarios. 👇